La cuestión de los separadores de libros a veces pasa desapercibida, pero soy de la idea de que uno no puede andar por la vida separando las páginas de sus libros con lo que sea. Pienso, por ejemplo, en la preciosa edición de Impedimenta de Un médico rural y otros relatos pequeños y en que de inmediato supe qué separador le correspondía:

kafka_sobre_kafka

Y una vez encarrerados con Kafka, no puedo dejar de compartir las siguientes ilustraciones extraodinarias, ni contener la emoción que me produjo hojear un viejo cuento para niños esta mañana. Si mal no recuerdo se llama El elefante con botones y la historia sucede así:

[Nota preeliminar: Para este viaje al zoológico matrioshki, aconsejo estos fondos musicales:

1. machine célibataire, 2. shy shandy 3. voluble y chiflado (pero no alegre, snif).

4. himno shandy 5. shandy soft     6. alegre, voluble, chiflado   7.artista portátil]

8. the ultimate shandy!].

elefante_con_botones_1

1

cebra_dentro_de_elefante_2

2



le_n_dentro_de_cebra_3
3

foca_dentro_de_le_n_4
4

mono_dentro_de_foca_5
5

p_jaro_dentro_de_mon_6
6

raton_dentro_de_pato_6
7

elefante_dentro_de_raton_7
8


Epílogo: Visítese en bucle (loop) hasta que usted logre meterse entre el ratón y el elefante.

pd. Saludos y un abrazo a Dora T. Malú, a quien he extrañado últimamente.