25 novembre 2008
Entre el dormir y el despertar
Con motivo de su 80 aniversario, entre muchas otras celebraciones, tuvo lugar el día de hoy la conferencia magistral impartida por Carlos Fuentes- intitulada: "Cómo escribí algunos de mis libros". El auditiorio nacional se llenó y poco después de las 19:00 hrs, el acto comenzó. Abrió un violoncelista, amigo del escritor, que interpretó tres piezas de Bach. Fijé mi atención en el movimiento del arco cuando tocaba las cuerdas del violoncelo. En las primeras dos piezas me daba la impresión de que tejía o más bien zurcía las cuerdas. En la pieza número tres, los movimientos eran más bien horizontales y transversales, de modo que entonces me parecía que con el arco, el músico le cepillaba los dientes al violoncelo...
Después Volpi y Palou hicieron una breve presentación y porfin apareció el mítico Fuentes, a quien por cierto había visto la semana pasada en otra ceremonia que le organizaron en la sala Alfonso Reyes de El Colegio de México.Comenzó diciendo que sus libros se gestaban entre el dormir y el despertar. Que durante las noches planeaba un bosquejo de lo que escribiría al día siguiente pero que cuando despertaba, las cosas habían cambiado un tanto.
Afirmó que las directrices de su escritura son la tradición y la creación -una buena fusión de ambas- y que entiende a la tradición como aquello que heredamos y a la creación como aquello que añadimos. Profundizó sobre las lecturas que influenciaron la escritura de Aura (Pushkin, Dickens y James) y las relacionó con los conceptos de la tradición y la creación.
Después, a la hora de los chascarrillos citó a su amigo, el escritor P. Roth, diciendo que la diferencia entre un escritor en una dictadura y en una democracia es que en la dictadura se le manda a un campo de concentración y en la democracia se le invita a un estudio de televisión...
Finalmente, nos reveló que dar vida a algo, lo que sea, consiste básicamente en introducirlo a la imaginación, lo cual me remitió a la célebre cita que Vila-Matas le atribuye a Montaigne: fortis imaginatio generat casum y que tanto pero tanto me gusta. Fue en términos generales una bella charla.
K.
19 novembre 2008
Col, del cine a mi mesa
Ayer vi dos películas más en
el marco de la muestra internacional de cine 2008. Una de ellas fue “Las flores
del cerezo” (Alemania, 2008) la cual recomiendo ampliamente. No hablaré de la
estética ni de la trama esta vez –aunque ambas valgan muchísimo la pena por su
originalidad y belleza- sino de la comida.
En tres ocasiones, aparece un
platillo que consiste en unos rollos de col blanca previamente hervida. No conozco mucho de cocina alemana de modo
que no sé cómo se llama el platillo pero es típico de un pueblo no muy lejos de
Füssen (mi referente fue el castillo de Neuschwanstein, mismo que en la
película parece estar muy cerca del pueblo). En una escena, Rudi prepara los
rollos desprendiendo suavemente las hojas de la col y poniéndolas a hervir en
una olla llena de agua. La imagen se me quedó grabada tan profundamente que hoy
que fui al supermercado no pude apartar mi mano de las coles y llevé una
conmigo. Tenía una invitada a comer y decidí hacerle rollitos de col blanca
rellenos de queso feta y nuez (guarnición) para acompañar un salmón. Desconozco
de qué vayan rellenos los originales pero mi invento quedó bueno o en todo caso
a mi invitada y a mí nos gustó. Si algo me fascina del cine es su capacidad de
Mostrar las costumbres de la gente hasta el punto de hacernos creer que uno
también lo puede hacer. Agregué al final unas gotitas de aceite de oliva
extravirgen. Para raspar el plato con un trocito de pan...a la manera francesa.
Receta:
Rollitos
de col blanca a la karlatone (para 4 personas)
½ col blanca
100 gramos
Un puñado de nueces peladas
Aceite de olvida extravirgen
al gusto
- Desprenda suavemente las hojas de la col con
cuidado de no romperlas.
- Póngalas a hervir.
- Una vez que su color se vuelva verde lechuga y se
sientan más delgadas, retírelas y remueva el exceso de agua.
- Extienda la hoja y coloque en el centro lajas
delgadas de queso feta y nuez trozada manualmente. Envuelva el rollo con
cuidado y colóquelo en un plato. Repita el procedimiento con los demás.
- Rocíe con un buen aceite de oliva extravirgen los
rollitos y sírvalos.
16 novembre 2008
Delta, la verdadera fealdad radica en la envidia
Hoy fui a ver Delta (Hungría-Alemania, 2008), dirijida por Kornél Mundruczó, con bellísima música de Félix Lajko y fotografía magistral de Mátyás Erdély. Salí pensando en que la gente fea no soporta lo bello. Una vez alguien me escribió:"eres como una taza de porcelana que siempre quise romper". Evidentemente se trataba de una persona fea. La dualidad belleza/fealdad a la que me refiero no radica en el aspecto físico y tampoco se reduce sólo a la belleza interior. Hablo de la belleza humana como un continuum de atributos que hacen posible la creación, asimilación e invención de realidades -situaciones, objetos u otro tipo de obras- que nos hacen creer que el mundo es en verdad maravilloso y que vale la pena.
En Delta, los dos personajes principales son bellísimos -y resulta que también son hermanos- : construyen una casa en medio del delta del río Danubio y un inmenso puente para llegar a ella. Un día dejan la red y atrapan una cantidad asombrosa de peces. Invitan a la gente a una comilona y es ahí cuando los feos se develan tal y como son, tratando de opacar tanta belleza, de anular lo que es superior a ellos incluso cuando se extinga.
(Hay una cita en Philippe et les autres (Cees Nooteboom) que habla sobre esta envidia respecto a lo bello pero no la tengo a la mano, la buscaré).
Recomiendo ampliamente esta película. Se puede ver el trailer dando click aquí.
karlatone cinéfila.
12 novembre 2008
con cálamo y sin luz = bohemio
El sábado me obsequiaron un cálamo, mismo que venía con su botella de tinta y un pergamino -mismo que no pienso usar a menos de que se trate de una carta muy pero muy especial-. No conocía esta especie de plumilla pero me fascinó. De un lado se logra una escritura delgada y el otro lado da el efecto de un plumón o marcador.
~
Aunado a esto, pasé varios -muchos- días sin electricidad, de modo que me ví en el bohemio cliché de escribir con un cálamo a la luz de las velas.
Agradezco a E por su bello obsequio, mismo que ya no entendí si proviene de Holanda o Francia, pero lo que importa es que es mi objeto del deseo de los últimos días.
08 novembre 2008
Post scriptum y literalidad
Hará unos quince días, intercambié mi dirección de correo electrónico con alguien. Se la escribí en una tarjeta blanca y puse a manera de posdata: No me escribas. Evidentemente, era una ironía (bastante banal por cierto pues yo ni me acordaba...)
También obtuve la suya y naturalmente, le escribí un par de veces. Después, charlamos acerca de mis correos electrónicos y pensé que sencillamente no le gustaba responderlos porque indudablemente los leía.
Me encuentro a la misma persona el jueves, charlamos y le pregunto que por qué no me contesta mis correos electrónicos. Me dice muy seriamente que es por mi posdata. Cuando me explicó que la posdata decía "No me escribas" casi me quise dar un tiro...me ataqué de la risa, no tanto por mi posdata sino de la manera tan literal en la que tomó mis palabras.
03 novembre 2008
variaciones sobre el color rojo
Hace unos meses, a mi propio perro le hice un mohawk y se lo teñí en rojo:

Adam, 2008
En ese entonces, yo tenía el cabello más largo y oscuro. Ahora los
roles se han invertido: es él quien lo tiene largo y gris mientras que
yo lo tengo corto y rojo.
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I-Ching Hexagram 30 - Li - the Clinging, Fire
"What is dark clings to what is light and so enhances the brightness of the latter. A luminous thing giving out light must have within itself something that perseveres; otherwise it will in time burn itself out. Everything that gives light is dependent on something to which it clings, in order that it may continue to shine"
No es mi color favorito pero constantemente lo invoco. Lo curioso es que comencé a cobrar conciencia respecto a este color el viernes por la madrugada, cuando mi amiga L. me tiró el i-ching y me salió el hexagrama 30, Li o el fuego.
Un día me encontré esta joya en una tienda de productos naturistas. Un rubor en crema a base de betabel...con completo aire retro y perfectamente rojo, casi tirando a vino.
Mi paraguas favorito es este rojo con estuche de plástico.
Y así, la serie de imágenes podría continuar hasta el infinito. Pondría anturios, a Alicia en el país de las maravillas versión muñeca, zapatos, barniz de uñas, portadas de libros, manzanas, mi llavero, postales, imanes del refri, cobijas, estambre, agujas, prendedores, aretes, tazas, platos, servilletas de tela, charola, tetera, calcetas, labiales, cera, timbres postales, sobres, macetas, etc...
Tanto para decir que el rojo es un color que pareciera calentar con sólo mirararle. Bienvenido en estos días fríos.













